Los pimientos rellenos permiten llevar a la mesa una preparación vistosa sin recurrir a un montaje complicado. En esta versión, el relleno se prepara con arroz recién cocido, alubias de bote y un sofrito de tomate. El pimiento no actúa solo como recipiente: se cocina antes de rellenarlo para que quede tierno al mismo tiempo que el interior.
La receta funciona mejor con pimientos grandes y de forma relativamente regular. Cortarlos longitudinalmente crea pequeñas barcas que se rellenan con facilidad y se sirven sin que todo caiga al plato. Puedes utilizar colores distintos para variar la presentación, pero no hace falta comprar uno de cada color.
Ingredientes para seis mitades
Necesitarás tres pimientos grandes, 100 g de arroz seco, 400 g de alubias cocidas y escurridas, una cebolla y 250 g de tomate triturado. Añade dos cucharadas de aceite de oliva, una cucharadita de orégano, media cucharadita de comino y pimienta. La sal se ajusta después de probar el relleno.
Como acabado opcional puedes utilizar 40 g de queso rallado. Ten a mano unas cucharadas de agua para la fuente y para ajustar el sofrito. Usa alubias ya cocidas comercialmente o correctamente cocinadas: esta preparación no sirve para introducir alubias secas directamente en el pimiento y confiar en que el horno las haga.
Prepara primero las piezas
Precalienta el horno a 200 °C con calor arriba y abajo. Lava los pimientos, córtalos por la mitad a lo largo y retira semillas y partes blancas gruesas. Colócalos en una fuente apta para horno, con la parte cortada hacia arriba, y pincélalos con una pequeña parte del aceite.
Hornea unos quince minutos para que empiecen a ablandarse. Si la base de una mitad queda inclinada, acomódala junto a otra sin cortar demasiado la piel: un agujero dejaría escapar el relleno. Mientras tanto, cuece el arroz siguiendo su envase y escúrrelo si el método utilizado lo requiere.
Un relleno jugoso, pero no líquido
Pica la cebolla y cocínala con el aceite restante en una sartén a fuego medio-suave. Cuando esté tierna, incorpora el tomate, el orégano y el comino. Cocina unos diez minutos, removiendo de vez en cuando. El tomate debe concentrarse, pero no secarse hasta pegarse al fondo.
Añade las alubias y aplasta una pequeña parte con la cuchara para dar cohesión. Incorpora el arroz recién cocido y mezcla con cuidado. Prueba antes de corregir la sal. El relleno debe poder recogerse con una cuchara y mantenerse unido sin parecer una sopa; si está muy compacto, añade una o dos cucharadas de agua.
Reparte la mezcla entre las mitades precocinadas, sin apretarla con fuerza. Pon unas cucharadas de agua en la base de la fuente, no dentro de los pimientos. Hornea aproximadamente veinte o veinticinco minutos más, hasta que la piel y la pulpa estén tiernas. El tamaño de las piezas puede hacer variar este tiempo.
Si utilizas queso, añádelo durante los últimos minutos y vigila el dorado. Si la superficie se seca antes de que el pimiento esté listo, cubre la fuente de manera holgada con papel de aluminio apto para horno. Sirve tras un reposo breve que permita manipular las piezas sin quemarse.
Cómo adaptar la receta
Las alubias blancas dan un relleno suave; las negras aportan otro color y una textura diferente. Puedes sustituir una parte por maíz cocido y escurrido, pero no hace falta utilizar todas las opciones a la vez. Un poco de perejil o cilantro al servir cambia el aroma sin modificar la cocción.
Para cocinar menos cantidad, prepara dos pimientos y reduce el relleno de forma proporcional. Si sobra mezcla antes de hornear, no tienes que forzarla dentro: sírvela como acompañamiento o refrigérala correctamente. Una fuente ajustada al número de piezas evita que el líquido del fondo se evapore demasiado rápido.
Seguridad y alérgenos
Utiliza arroz recién cocido para montar la bandeja. Para las sobras, sigue la orientación de la Food Standards Agency sobre arroz: enfriar rápido, refrigerar, consumir dentro de 24 horas y recalentar solo una vez, hasta que el interior esté muy caliente. El horno no arregla una conservación previa incorrecta.
El queso opcional contiene leche. Revisa las etiquetas de las conservas y condimentos para otras restricciones. La versión sin queso no necesita otro sustituto para funcionar: el tomate y las alubias ya mantienen unido el relleno.
Receta editorial asistida por IA, no probada en cocina; tiempos orientativos. Fotografía ilustrativa: Natalia Gusakova / Unsplash; la imagen no documenta esta preparación concreta.
