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Peras al horno con canela y nueces: un postre templado sin masa

5 de septiembre de 2026 4 min de lectura

Un postre de fruta con pocos ingredientes. Cómo elegir las peras, controlar el punto del horno y añadir las nueces sin quemarlas.

Peras como ingrediente para preparar un postre casero
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Las peras al horno son una buena opción cuando apetece un postre casero pero no hay ganas de preparar una masa. La fruta se corta, se acomoda en una fuente y se cocina con un poco de agua y canela. El resultado cambia según la variedad y la madurez, por lo que conviene fijarse más en su textura que en un tiempo exacto.

En esta propuesta las nueces se incorporan al final. De ese modo conservan parte de su textura sin pasar toda la cocción expuestas al calor. La receta lleva una pequeña cantidad opcional de azúcar para quien busque un acabado más dulce; puedes omitirla si la fruta ya tiene el sabor que te gusta.

Ingredientes para cuatro mitades

Necesitarás dos peras grandes y firmes, 20 g de nueces, media cucharadita de canela, una cucharadita de zumo de limón y 60 ml de agua. Puedes añadir una cucharadita de azúcar y una pequeña cantidad de yogur natural pasteurizado para acompañar al servir.

Elige peras maduras pero todavía capaces de mantener la forma. Una fruta muy blanda puede quedar rica, aunque no servirá igual de bien en mitades. Si una pera está muy dura, necesitará más tiempo y quizá algo más de agua. No uses fruta con moho o deterioro pensando que el horno resolverá el problema.

Preparación de la fuente

Precalienta el horno a 190 °C con calor arriba y abajo. Lava y seca las peras, córtalas por la mitad a lo largo y retira el corazón con una cucharilla o un cuchillo pequeño. Puedes dejar la piel: ayuda a que las piezas conserven su forma y evita una tarea adicional.

Coloca las mitades en una fuente pequeña, con la parte cortada hacia arriba. Reparte el limón y la canela sobre la fruta. Si utilizas azúcar, distribúyela ahora. Vierte el agua en el fondo de la fuente para que aporte humedad sin arrastrar toda la canela de la superficie.

Horneado y punto de cocción

Hornea durante unos veinte minutos y comprueba cómo evoluciona la fruta. Recoge un poco del líquido del fondo con una cuchara y riega las mitades. Si apenas queda líquido, añade una pequeña cantidad de agua caliente. Una fuente enorme hace que esta humedad desaparezca antes de que las peras se ablanden.

Continúa hasta que un cuchillo entre con facilidad en la parte más gruesa. Como referencia, la cocción puede rondar entre veinticinco y cuarenta minutos, pero una pera muy firme puede necesitar más. Si la parte superior toma demasiado color, cubre holgadamente con papel de aluminio apto para horno y sigue comprobando la textura.

Pica las nueces de manera gruesa y añádelas durante los últimos cinco minutos, vigilando que no se quemen. También puedes ponerlas directamente al servir. Retira la fuente con protección para las manos y deja templar antes de comer: el centro de la fruta y el jugo pueden estar mucho más calientes de lo que parece.

Cómo servir y variar el postre

Coloca una mitad en cada plato y añade una cucharada del jugo. El yogur se sirve aparte o al lado cuando la fruta ya no esté muy caliente. También puedes cortar la pera en trozos y repartirla en cuencos pequeños. El número de raciones depende de cuánto postre se quiera, no de una regla fija.

La vainilla puede sustituir a la canela. Un poco de ralladura de naranja aporta otra dirección aromática, pero basta una cantidad pequeña para no tapar la fruta. No es necesario añadir varias especias, miel y chocolate a la vez: elegir un solo acompañamiento facilita reconocer qué combinación te gusta.

Aprovechamiento y alérgenos

Si una mitad se rompe, sírvela troceada en un vaso en lugar de intentar reconstruirla. La fruta cocinada puede acompañar un desayuno, siempre que se haya conservado adecuadamente. Refrigera pronto las sobras en un recipiente apropiado y guarda el yogur por separado. Encontrarás pautas generales en la guía de refrigeración del USDA.

Las nueces son frutos de cáscara y el yogur contiene leche. Puedes omitir ambos sin cambiar el método de cocción, revisando las etiquetas de cualquier alternativa. Para otro postre que combine fruta y una textura crujiente, consulta los vasitos de manzana asada y crumble de avena.

Receta editorial asistida por IA, no probada en cocina. Fotografía de ingredientes: Maria Shkliaeva / Unsplash. La imagen no representa el resultado de una prueba culinaria.

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